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Reír hasta que duela la tripa y bañarse hasta quedar morada

Pues eso.
Que me encanta reír hasta que duele la tripa y bañarme hasta quedar morada.
Y que estoy recuperado, recordando, re-aprendiendo a hacerlo de mano de mi Croco...
Que bueno es de vez en cuando dejar el DEBER y centrarse en seguir lo que el cuerpo nos pide....
La vida, como dice Fito, ya es bastante amarga... pongámosle sabor, pongámosle amor y disfrutemos todo lo que podamos los dos días que estamos por acá...
Gracias Croco por re-conectarme con los ciclos de mi cuerpo, gracias por enseñarme lo importante que es hacer caso al cuerpo, disfrutar sin reloj, volver a vivir el presente...
Que bueno tener un fin de semana por delante para comer cuando tenga hambre, dormir cuando tenga sueño, reír hasta que duela la tripa y bañarme hasta quedar morada...

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Porteando con la L

Pues, parece que se va acercando la primavera...y que la luna ya va menguando con la promesa de una nueva luna nueva, que nos dé energia, que nos ayude con nuestros nuevos propósitos y a salir de nuestra cueva....
Llevo un tiempo muy anciana, o muy necesitada de ella. El cuerpo me pide descanso, la mente me pide descanso y yo misma he aceptado que lo necesito. Así que este finde, relax total, sin planes, sin compromisos, sin nada....
Bueno, sin nada no... Hoy ha aparecido un nuevo "reto" en mi vida. Ya sabéis que desde que estaba embarazada de Croco, allá por el pleistoceno, me compré un fular, y que desde bien pequeñito busqué la forma de sentirlo cerquita, de llevarlo conmigo fuera y dentro de  mi corazón (me ha quedado un poco cursi, jijiji, pero es que a veces también soy así ;) ). Pero no ha sido hasta el embarazo de Ruru, que me he "anganchado" al mundo fularil. He descubierto tooodo un mundo más allá de las mochilas, la doble cruz envuelta, los rebozos impro…

Otra vuelta de espiral, otro vuelta de serpiente :)

Y casi casi ya terminan mis 33 años en la tierra. En un mes, será un añito más vieja, un añito más vivida.

Como en los últimos años me ha costado lo de hacer la valoración del año y fijar mis deseos/expectativas y anhelos para el que empieza, he pensado que este año, voy a tratar de dedicar estos últimos días a reflexionar sobre lo que este año me ha traido, que me llevo de él, que quiero dejar atras y que le pido al nuevo.
Ya sabéis que también estoy en fase de reivindicarme imperfecta, así que este "reto" no será más que un ejercicio. No voy a "obligarme" a que cuadre con el mes que queda, puede que sean menos o más las entradas, que todas vayan acompañadas de un post, o solo una actualización de FB, o una foto en IG o alo en todas. Me lo planteo, como algo sin forma, como lo que vaya surgiendo, pero aprovechando la recta final de esta espiral, para respirar, agradecer, soñar y disfrutar.



Mi nueva adicción :)

Pues, si, si algo me "seguis" por las redes sociales, habréis visto que tengo un nuevo vicio, una nueva "adicción" quizás la única que me hace salirme de mi espacio más austero y me convierte un poco más "normal"y "friki" a la vez.
Y si, son los fulares/rebozos o lo relacionado con el porteo.
Siendo un poco realista, no creo que este afán mio con los fulares o trozos de tela sea algo del todo nuevo, ya que mi "obsesión" por pañuelos, telas, rebozos o paliacates viene de antaño. No hay más que buscar por casa, el palestino que me trajeron de Palestina en los 90, el rebozo y paliacate mexicano de los 2000 o los paños africanos de la década de los 2010. De hecho, lo primero que compré, casi lo único que compré, para Kroko fue un fular elástico (morado, claro está)
Pero tengo que admitir, que desde que me quedé embarazada de Ruru, esto ha ido en aumento, y hará hace un año que compré dos fulares a una mama alemana. Desde entonces, han veni…