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Días

Menudo día.
Ha sido cuanto menos, un tanto especial.
Ha empezado bien y ha terminado mejor, pero en medio las cosas se han puesto feas.
La vida pasa, eso esta claro.
Y las cosas nos suceden, queramos o no.
Lo único que podemos hacer, es decidir como afrontarlas.
Nunca podremos dominar los sucesos, siempre habrá algo que no controlemos, algo que no queramos que pase y que pasará.
O algo positivo que nos suceda en un momento inadecuado.
Solo podemos decidir como actuar, como reaccionar.
Podemos hacer que no pasa nada.
Podemos enfadarnos y luchar en contra de esos acontecimientos, dandonos cabezazos contra la pared.
O podemos analizar la nueva situación. Ver qué hay de nuevo. Y ver que hace de esa situación algo nuevo repleto de oportunidades para alcanzar nuestras metas.
Y si no encontramos nada positivo, al menos nos queda asumirlo y tratar de que nos haga el menor de los daños.
Esta forma de aceptación me aporta dos beneficios en lo personal.
Por un lado, me salva de quemarme, de darme cabezazos y me hace asumir y darme cuenta de lo pequeña que soy en el universo, de la intrascendencia de mi persona, de saber que no soy nada más que una pequeñísima parte y que mis actuaciones, no tendrán consecuencias mundiales, lo cual es un autentico alivio en momentos de presión.
Por otro lado, siento que la fuerza de la vida, la energia que domina el mundo recompensa...Hoy me he encontardo con un conflicto, y me siento orgullosa de haberlo podido transformar en algo que me ha unido más, que me ha hecho crecer y aprender.
He asumido el problema y he tratado de minimizar sus consecuencias negativas.
Y de ahí en adelante, lo demás ha sido fácil.

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